logocultura.gif (1257 bytes)


C A N A L E S

ARTE

HISTORIA

LITERATURA

 

S E R V I C I O S

EL FORO DE LITERATURA

 

Agregar recursos | Colaboraciones y Sugerencias

BIBLIA FAMILIAR

 

GENESIS...

Al principio, tu madre y yo estábamos separados. Cada uno en un lugar distinto.

1:2 Sin tener remota idea de que algún día nos conociéramos. ESTO SUCEDIÓ EL PRIMER DIA.

1:3 El segundo día, Dios que no soy yo; si no alguien supremo, que con su aliento le dio vida a nuestros primeros padres Adán y Eva. Poco a poco y con su tiempo controlado, nos fue uniendo hasta llegar a conocernos.

1:4 Al tercer día, tu madre y yo nos encontramos por primera vez. Y Dios dijo... ¡ que nazca el amor entre estas dos criaturas, que entre por sus miradas, recorra sus venas hasta llegar a sus corazones. Y que no se detenga ahí; sino que fluya constantemente, así como la brisa que se pasea eternamente por el mar!. Y NACIO EL AMOR.

1:5 Al cuarto día, tu madre y yo nos hicimos novios y amigos. Unimos nuestros labios, abrazamos nuestros cuerpos, y tomados de la mano emprendimos el largo camino del noviazgo; que algunas veces fue duro y otras veces fue brando.

1:6 Fuimos saltando barreras. Primero la distancia, luego el tiempo y después la injusticia, pero nuestras manos siempre estaban tendida para levantar al caído.

1:7 Al quito día, tu madre y yo decidimos casarnos. Luchamos contra la sociedad, la familia y nuestras propias diferencias; para unir nuestros cuerpos, nuestras almas, y nuestros espíritus. Así como ordena Dios, que no soy yo, Si no aquel que vigila nuestras vidas día a día, sin cansarse, sin dormir, sin cobrar nada, así como guardián a su amo.

1:8 Al sexto día, tu madre y yo nos casamos entre bombos y platillos, entre trompetas y flautas. Había en nosotros una alegría inmensa, así como este universo infinito, tan grande que no cabía en nuestro pecho. Pero mas grande fue la emoción de Dios, que no soy yo; si no que condena la fornicación y castiga al adulterio, y por eso era su alegría, habíamos pasado la prueba de la carne débil.

1:9 Y al séptimo día... ¡!! Naciste tu!!! Hijo mío, fruto de nuestro amor, sangre de nuestra sangre, sudor de nuestro sudor, carne de nuestra carne, aliento de nuestro aliento, vida de nuestras vidas. Y VIMOS QUE TODO ERA BUENO, por eso te dimos un nombre, que llevarás hasta y después de tu muerte, y no solo eso; sino que te dimos nuestro amor, nuestro pan. Y poco a poco fuiste creciendo, NUNCA te faltó nada.

 

 

EXODO...

Y después que aprendiste a caminar, a decir tus primeras palabras, decidimos llevarte a la escuela. Era la primera vez que salías del calor de tu hogar para entrar a otro mundo, muy distinto y difícil para ti. Pero tu madre y yo que siempre queremos lo mejor para ti, te inscribimos en la mejor escuela, con los mejores maestros. Te pedimos que confiaras en ellos, así cono confías en tu hogar y nosotros.

1:2 Y así pasaste dos años compartiendo con otros niños, hasta llegar a otro nivel.! Hijo mío! Es que en esta vida TODO es así, como una escalera, la cual debe escalar tramo a tramo, escalón a escalón, hasta llegar a donde quieras. ¡ no es fácil, lo se!.

 

 

NUMEROS...

Y cada vez que cumplías un año, te regalábamos algo; lo que estaba a nuestro alcance. Que algunas veces fueron fiestas, otras veces paseo y en otra ocasiones solo nuestros besos.

1:2 Y así seguías creciendo, año a año. Pasaste por la escuela como relámpago en negras nubes, como lanzadera de tejedor, como águila que se arroja sobre su presa.

 

 

CRÓNICA...

Y un día ya no eras tan niño, estabas en el segundo escalón con el pie derecho sobre el tercero.

1:2 Habías jugado como nunca , habías explorado nuevos mundos y sentido el palpitar de otros sentimientos.

1:2 Habías experimentado otros amores que no era el nuestro; sino el de tus juguetes, tus amigos, tus maestros y escuela.

1:3 Y con el pasar del tiempo, habías llorado, reído, bailado, cantado hasta subir al próximo escalón.

1:4 ¡ Hijo mío!, el liceo o secundaria es un lugar difícil para niños como tu, NUNCA pelees con nadie, NUNCA aceptes cosas indebidas, y selecciona muy bien tus compañeros.

 

 

SALMOS...

La juventud esta llena de dificultades, la adolescencia es la etapa mas difícil de la vida.

1:1 Pero con la ayuda de Dios, que no soy yo; si no aquel que es fuerte como una roca, como un castillo, te dará un poco de su fuerza para que venzas cada obstáculo que encuentres.

1:2 Feliz es el hijo que NO desobedece a sus padres, y bienaventurados sean aquellos que cumplen fielmente sus leyes. Porque estos NUNCA serán desamparados por Dios, que no soy yo; si no aquel que pide que se honre nuestros padres.

1:3 Besa a tus padres, para que no se enojen contigo y veras que nunca perecerás en el camino, porque la maldición de un padre hacia un hijo, es como la maldición de un Faraón sobre su pueblo.

1:4 ¡ Hijo mío!, estudia mucho, porque la SABIDURÍA te alejara de la ignorancia, recuerda que un hombre ignorante es como un ciego que nunca recupera su vista.

1:5 Los ojos, oídos, manos, boca y lengua son cinco sentidos que Dios, que no soy yo; te obsequia para que definas bien lo que es ver y observar, porque los dos son muy distintos. Escucha atentamente los buenos consejos y evade los malos. Con tus dos manos que tienen cinco dedos cada una, se te dio para CONSTRUIR y no para destruir. Cuídate de decir malas palabras, recuerda que la lengua del justo lleva a la salvación, mas la del inicuo será cortada; colócale un bozal si es preciso a tu boca para no pecar con ella.

 

 

PROVERBIOS...

PARA QUE CONOZCA LA SABIDURÍA, LA BUSQUES, LA ENCUENTRES Y CAMINA CON ELLA.

1:2 Dios que no soy yo; sino aquel que manda a dar sin esperar nada a cambio, YO que no soy el, te digo que des siempre esperando algo a cambio, da un regalo esperando una sonrisa, unas gracias, da un buenos días esperando esperando un buen día, da un beso esperando un abrazo otro beso, da tu corazón esperando recibir otro corazón, da amor y recibirás amor; recuerda que si siembras dolor recibirás dolor. Y si estas diferencias te confunden, hazle caso al corazón, aunque la razón este presente.

1:3 ¡ hijo mío!, trata de diferenciar bien el amor y el odio, aquí encontraras algunas diferencias.

1:4 El odio carcome, quebranta huesos, debilita el alma, pero NUNCA vence a el amor.

1:5 El que odia es como el que se muere envenenado, se revuelca, patalea y al fin muere.

1:6 El odio produce pesadillas, el amor dulce sueños.

1:7 El odio conduce al cansancio, mas el amor a la paz.

1:8 Dos personas que se odian, NUNCA pueden estar juntas, mas dos personas que se aman JAMAS serán separadas.

1:9 Como podrás notar. El odio es muerte mas el amor es vida.

 

 

CANTAR DE LOS CANTARES...

El amor hacia Dios, que no soy yo; sino aquel que lo inventó, es muy diferente a el de el mismo, a el nuestro y a el que sentimos por el sexo opuesto.

1:2 El día que esto suceda diferencia bien lo que es amar a atracción, y amistad a deseo. Cuando estés seguro de esto; ¡ hijo mío!, entrégale tu corazón como cosecha al sembrador, como la lluvia a los campos, como el sol a la claridad, y como la luna a la oscuridad.

1:3 Respeta tu pareja como nos respetas a nosotros, y como nosotros a Dios, que no soy yo; sino aquel que observa nuestras malas acciones, las condena y las perdonas si hay arrepentimiento sincero.

1:4 Tu novia, es como tu madre, y tu madre que es mi esposa, es MUJER, que le duele una mala palabra, un mal gesto, una mentira, estas cosas dañan su corazón, y este como es tuyo evitaras hacerle daño.

1:5 regálale una flor, un poema, un paseo, no olvides que los pequeños detalles sumados hacen grande el amor.

 

LAMENTACIONES...

Aunque cometas errores, NUNCA te arrepientas de ellos, recuerda que los errores nos enseñan a ser mejor.

1:2 Lamentarse es cobardes y los cobardes no van a la "guerra".

1:3 Oirás a mucha gente lamentarse, unos por no tener que comer y otros por no tener donde vivir, pero tu, ¡ hijo mío!, Aquí no te falta nada, hasta que decidas marcharte y formar tu propio hogar.

1:4 No te sumes a aquellos que se lamentan de no comer, de no tener techo; porque tu, trabajaras sin descansar hasta obtener tu hogar y tu alimento. Aunque te tropieces con ellos, dale de comer si tienes comida, dale abrigo si tienes calor, pero mejor que TODO esto, enséñales a pescar y no le des el pescado.

 

 

EL NUEVO TESTAMENTO, SERA TU NUEVA VIDA CUANDO FORMES UNA FAMILIA, ESTA SERA LA PROPIA HISTORIA DE TU UNION Y TUS FRUTOS. CONTINUALA Y QUE NUNCA TENGA UN FINAL.

 

 

 

Simón A. Hernández B.

 

Portada Latindex | La Prensa Latina | Guía de Buscadores Latinos
WebCams Latinas |
Cultura Hispánica | Guía del Ocio
Central de Recursos Gratis | MegaBolsa (Finanzas e Inversión)


LATINDEX © 1.999-2.002
Todos los derechos reservados

Latindex.com es propiedad de Francisco Martín
Cualquier reproducción total o parcial debe contar con su autorización expresa
Optimizado para una resolución de 1024x768 píxeles y Explorer 4.0 o superior